“AÑO DEL
DIÁLOGO Y LA RECONCILIACIÓN NACIONAL "
UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CALLAO
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACIÓN FÍSICA
TEMA : TRABAJO METODOLÓGICO
DOCENTE :
Dr. MIGUEL ANGEL GIL FLORES
ALUMNA :
CABALLERO DELGADO, LIZ MARÍA
CICLO :
VI CICLO
CALLAO, 2018
PERÚ
Fundamentos teóricos de la historia del fútbol
Antecedentes históricos
Aunque
en la historia del hombre se conocen al menos media docena de juegos
diferentes, que tienen como centro de atención la pelota, en algunos aspectos
éstos pueden ser el origen del fútbol y de su desarrollo histórico. El balón se
jugaba con el pie desde hace ya unos 5000 años y no existe ningún motivo para
considerar el juego con el pie como una forma secundaria del juego
"natural" con la mano.
Tener que luchar con todo el cuerpo (empleando
también las piernas y los pies) por el balón en un gran tumulto de jugadores,
generalmente sin reglas, parece que se consideraba algo extremamente difícil y,
por lo tanto, muy hábil, el hecho de dominar el balón con el pie. Los orígenes
del fútbol se remontan al Continente Asiático, y en especial a las
civilizaciones originarias de la Antigua China, considerando éstos como los
lugares donde probablemente tuvo su epicentro lo que actualmente llamamos
"fútbol". Nació como un método de adiestramiento militar, que llegaba
a ser un verdadero juego de "vida o muerte".
CHINA
Documentos
de eruditos, como Tsao Tse y Yang Tse, describen la existencia de un juego de
pelota con el pie, que se remonta a la China del siglo III y II antes de
nuestra era. De la época de la dinastía de Han (265-420 d. C.), existe un libro
de instrucción militar en el cual figura, bajo los ejercicios físicos de
adiestramiento, un juego llamado Ts'uh Kúh, el cual tenía un gran nivel de
habilidad. Es la primera descripción demostrada científicamente de un juego,
que guarda un cierto parecido con el fútbol actual. Una pelota de cuero
rellenada con plumas y pelos tenia que ser lanzada con el pie a una pequeña
red, con una apertura de 30 a 40 centímetros, fijada a largas varas de bambú.
Una muestra de habilidad, que requería seguramente mucha destreza y técnica.
Existe también otra versión, según la cual los jugadores podían jugar la pelota
con los pies, pecho, espalda y hombros, pero no con la mano, teniendo que
salvar los ataques de un contrario. De esta cultura del adiestramiento militar,
surgió en Corea el Chukkuk hace ya 1500 años. Este juego, nacido bajo el reino
de Shilla (57 a. C.-935 d. C.), se practicaba con dos equipos, que se
enfrentaban para representar no sólo un ejercicio militar, sino además toda una
historia de romanticismo, que se sigue representando cada año en los festivales
futbolísticos en esta región asiática.
JAPÓN
El
Ts'uh Kúh pasaría al Japón, donde surgiría en la época medieval un juego
cortesano. Los japoneses no adoptaron los juegos de pelota competitivos chinos,
pero en el siglo X d. C. (y posiblemente antes) las clases distinguidas tomaron
y perfeccionaron este juego de pelota chino, que llamaron Kemari, el cual se
menciona por primera vez hace unos 1400 años. El Kemari era más un juego de
habilidad que el propio y brutal juego del Ts'uh Kúh en la China Antigua. Se
jugaba en un terreno cuadrado con sus cuatro esquinas marcadas por un árbol
diferente (sauce al sureste, cerezo al noreste, pino al noroeste y arce al
suroeste) cortado a 4 metros del suelo. Es un tipo de fútbol en círculo, mucho
menos espectacular, pero mucho más digno y solemne. En una superficie
relativamente pequeña, los jugadores se pasan la pelota, sin dejarla caer al
suelo. El jugador tenía que usar los pies, las rodillas e incluso la cabeza
para poder controlar, dominar y conducir la pelota. Es un ejercicio ceremonial,
que exige cierta habilidad, pero que no tiene ningún carácter competitivo, como
el juego chino, y no representa ninguna lucha por la pelota. Todavía hoy en día
se practica, aunque como ejercicio esotérico por parte de los sacerdotes en los
claustros de algunos templos.
CENTROAMÉRICA
En el Continente Americano, las culturas y
civilizaciones que rodearon el Nuevo Mundo, mucho antes de que llegara el
primer colonizador europeo a estas tierras en 1492, lograron practicar varios
juegos a base de su propio ingenio en el que se rodeaban algunos motivos,
principalmente religiosos. El historiador Emilio Huyke en su libro sobre la
"Historia de los Deportes en Puerto Rico", citado por el
"Almanaque Mundial 1976", indica que los primeros indios de
Borinquen, los "taínos", practicaron un juego que mezclaba voleibol y
fútbol, en la que resaltaba más este último, dado que se jugaba con un material
esférico de hojas preparadas y con grupos de once jugadores en un campo grande.
Datos similares hablan de que otras culturas de indios de Centroamérica, como
los Mayas, y de Suramérica, como los Chibchas, los Aymara y hasta los
Araucanos, jugaron algo parecido al fútbol, aficiones que fueron descritas
muchas veces como "juegos brutales". Fray Bartolomé de las Casas,
quien fuera defensor de la causa de la esclavitud de los indígenas en la
colonización española, fue uno de los que consideró salvajes estos juegos. Por
otra parte, grupos indígenas de Norteamérica llegaron a practicar similares
juegos de pelota con el fin de agradecer a los dioses sus buenas cosechas. Este
juego llegaría con el tiempo a ser uno de sus principales pasatiempos, como el
lacrosse, practicado en Canadá y extendido a varios países del mundo.
Los
mayas situados al sureste mexicano y el área centroamericana, específicamente
en la península de Yucatán, sobresalientes tanto en inteligencia como por sus
adelantos agrícolas y astronómicos, tenían un juego llamado Juego de pelota.
Según los códices el Juego de pelota maya resulta el más tractivo y vistoso,
cuyo antecedente es más de baloncesto que de fútbol. Se jugaba en un recinto
con dos muros paralelos de grandes dimensiones, de 274 pies (83,515 m) de largo
y 30 pies (9,144 m) de espesor aproximadamente, separados entre sí por un
espacio de 120 pies (36,576 m). A 100 pies (30,48 m) de distancia del extremo
norte y frente al espacio abierto entre ambos muros, se halla otro edificio más
elevado de 35 pies (10,668 m) de largo con un solo espacio y dos columnas
ornamentadas con relieves.
Al otro extremo de las dos murallas y dominando el
espacio que media entre ambas, se encontraba otro edificio de 81 pies (24,688
m) de largo franqueado por dos columnas. Exactamente a la mitad de los dos
grandes muros y a unos 40 pies (12,192 m) de altura había dos anillos de piedra
maciza, de 4 pies (1,219 m) de diámetro cada uno, con un hueco circular de 1
pie (0,304 m) y 7 pulgadas (0,177 m) de diámetro. Estos aros se encontraban
frente a frente y cada uno de ellos estaba destinado para los jugadores de cada
equipo. Los primeros que metían la pelota por el aro, ganaban el partido. En el
suelo y bajo los 2 aros había una raya negra o verde, cubierta con hierba y
desde ésta había de pasar siempre la pelota.
Las pelotas hechas de un hule
fuerte y elástico, las hacía rebotar constantemente. La pelota no podía caer al
suelo y sólo podía ser tocada con las rodillas, espalda o caderas, sin poder
hacer uso de las manos, los pies u otra parte del cuerpo. Tenía una gran
espectacularidad y era un juego en el que se ponía en claro la "gloria o
la vida", ya que lo jugaban los prisioneros de batallas contra los mismos
mayas. Quien metía la pelota por el aro, lo cercaban todos y le honraban con
cánticos diversos y le hacían un gran número de regalos. Se dice que los
mexicanos llamaban a este juego Citlaltachtli o Juego de pelota de las
estrellas.
GRECIA Y ROMA
Mucho más divertido era el episkyros griego,
un juego parecido al fútbol, del cual no se tienen muchas referencias.
El campo
de juego estaba dividido en dos mitades por una línea de guijarros y limitado
por dos líneas de portería, paralelas a la central; su longitud era el doble
del alcance de un tiro normal de pelota.
Había doce jugadores por equipo, cuya
misión era pasar la pelota al otro lado de la línea contraria tantas veces como
fuera posible. Quizás lo más importante del episkyros sea su noción de equipo:
todos los jugadores unidos para lograr el objetivo. La labor individual era muy
criticada, lo que hacía que estos jugadores griegos tuvieran siempre muy
presente el sentimiento de... “¡vamos a cooperar, muchachos!”. Fueron los
griegos los que idearon un balón (follis) eficaz relleno de aire elaborado con
vejigas de mamíferos, que usaron para jugar con la mano, y se considera el
origen el balonmano y el rugby. Muchas crónicas citan la afición de los griegos
por el juego de pelota. Homero en su Odisea y Sófocles en las Traquinianas son
algunos ejemplos.
Los romanos tuvieron su propia versión del episkyros, que
llamaron harpastum o phaininda, conocido como el “juego de la pelota pequeña”.
La pelota (pila) era "pequeña" y no era tan grande como la follis
(balón) o la del juego llamado paganica (hockey hierba). Esta era una pelota
dura probablemente del tamaño y la solidez de una pelota de softball. En
Grecia, la pelota es llamada esfaira (esfera) y en Roma es donde la llaman
pila, que fue deformándose hasta ser pilotta. El juego consistía en impulsar la
pelota hasta una línea, que marcaba el campo rival y marcar el gol.
El
harpastum romano se jugaba con dos equipos, que podían variar en número de
jugadores, en un terreno rectangular (casi del tamaño de un campo de hockey
hierba), delimitado con líneas y otra línea dividía el campo en dos mitades. La
pelota tenía que ser lanzada detrás de la línea de meta del adversario. Se
hacían pases, se esquivaba y los miembros de un equipo tenían ya diferentes
tareas tácticas, mientras el público los animaba con gritos en transcurso del
juego. Este juego fue muy popular entre los años 700 y 800 d. C. El harpastum
también se utilizaba en la milicia como diversión y como ejercicio físico. Los
romanos introdujeron este juego en Bretaña, pero es muy dudoso que pueda ser
considerado como el precursor del fútbol, al igual que el Hurling, que era muy
popular entre la población celta y que se practica, todavía hoy, en Cornwell y
en Irlanda. En la antigua Galia en el s. XI d. C. existía un juego llamado
Soule. Era un juego parecido al fútbol desde épocas inmemoriales, que no tenía
conexión con el harpastum romano y practicado por todas las clases sociales. En
Francia fue prohibido dos veces, una en 1319 por el rey Felipe V y otra en 1369
por Carlos V, debido a la violencia.
EUROPA
Por más que los eruditos disputen sobre el
origen del fútbol y sobre las influencias de los cultos, una cosa no puede ser
refutada: el fútbol floreció hace más de mil años en diferentes formas
primarias justamente en esa zona, que consideramos como el origen propiamente
dicho de este deporte, especialmente en Inglaterra y Escocia, pero también en
Irlanda y Gales. Una serie de prohibiciones y advertencias nos demuestran la
gran popularidad que tenía el deporte, rechazado por las autoridades, aunque
poco pudieron hacer contra este juego, a pesar de las severas amenazas de
castigo.
Islas Británicas y Francia
En
el año 1314, el alcalde de Londres estuvo obligado a prohibir el fútbol dentro
de la ciudad, su pena de cárcel, a causa del ruido que ocasionaba. El rey
Eduardo III promulgó en 1331 un decreto con el cual quiso eliminar el fútbol
por provocar escándalo público. En la misma época, se emitieron prohibiciones
similares en Francia. Durante la guerra de los cien años entre Inglaterra y
Francia, de 1338 a 1453, el fútbol no era bien visto en la Corte, pero esta vez
por otras razones: Eduardo III, Ricardo II, Enrique IV y Enrique V imponían una
pena a todos los que practicaban el fútbol, ya que este entretenimiento privaba
a sus súbditos de practicar los mucho más útiles ejercicios militares,
principalmente el tiro con arco, puesto que los arqueros eran una pieza muy
valiosa e importante en el ejército inglés.
Existían,
además de la impetuosidad, la fuerza y la habilidad, ritos de fertilidad que
tenían un papel muy importante. La pelota simbolizaba el sol. Había que
conquistarla para asegurarse una buena cosecha, la cual dependía mucho del sol.
Había que llevarla a través de un campo alrededor del mismo para asegurar un
buen crecimiento del cultivo y había que defenderla de la intervención de los
adversarios.
En este mismo sentido se jugaban partidos entre hombres casados y
solteros, tradición que se conservó en algunos lugares de Inglaterra durante
siglos, o partidos entre mujeres casadas y solteras en Inveresk (Escocia) a
fines del siglo XVII (se cuenta que ganaban siempre las mujeres casadas, quizás
por obligación). Parece que tampoco el fútbol femenino es tan nuevo como se
suele creer. Todos los reyes escoceses del siglo XV se sintieron obligados a
emitir advertencias y prohibiciones contra el fútbol. Muy famoso es el decreto
publicado por el parlamento convocado por Jaime I en Perth en 1424: "That
no man play at the Fute-ball" (Que ningún hombre juegue al fútbol). Todo
esto no sirvió de mucho. El amor por la lucha por el balón no podía ser
extirpado.
En Inglaterra, el fútbol siguió siendo rudo y poco elegante, pero
encontró en esa época un importante seguidor, que lo alababa por razones
diferentes a las de los jugadores (el simple placer en la lucha por el balón).
Richard Mulcaster, el famoso pedagogo, director de los renombrados colegios de
Merchant Taylors y de St. Pauls, le adjudicó valores educativos: señaló que el
fútbol fomentaba la salud y la fuerza, que había que eliminar las brusquedades
y la gran dureza, que sería conveniente para el juego limitar el número de
participantes y que se necesitaba un árbitro. Hasta esa época, la oposición al
fútbol se debía a reflexiones prácticas, pues se decía que era el causante de
tumultos y daños materiales, como por ejemplo en 1608 en Manchester, donde una
nueva prohibición fue justificada con la explicación de que el fútbol causaba
muchas roturas de cristales de las ventanas. En el siglo XVI, se sumaron otros
ataques: en los lugares donde comenzó a expandirse el puritanismo, se hacía
también la guerra a los entretenimientos "libertinos" (juegos de
azar, teatro) y, entre ellos, figuraba el deporte en general, con el fútbol a
la cabeza. Se le consideraba un perturbador del descanso dominical. En esta
época comienzan los domingos ingleses sin entretenimientos, los cuales se
establecieron en la época de la Commonwealth y del dominio de los puritanos
(pese a que se cuenta que justamente Oliver Cromwell fue un robusto jugador de
fútbol en su juventud). Desde entonces, el fútbol será algo tabú los domingos,
y permaneció así los siguientes trescientos años, hasta que se pudo practicar
de nuevo, primero de forma no oficial y luego oficialmente aceptado por la
Football Association (1863). Todas estas influencias no pudieron extirpar el
fútbol de la Isla, por más duras que fueran. Por ejemplo, en Derby, las
autoridades tentaban continuamente, entre 1731 y 1847, poner fin al fútbol
masivo en las calles, teniendo que aplicar al final la ley contra la
insurrección para alcanzar su meta. Durante varios siglos no se registró casi
ningún desarrollo en el fútbol. Este deporte, prohibido durante 500 años, no
pudo ser eliminado, pero tampoco salió de su rudeza, violencia y falta de
reglamentación. A comienzos del siglo XIX se vislumbra un cambio: el fútbol fue
ganando cada vez más terreno en los colegios, principalmente en los public
schools, y fue en este ambiente que se renovó y perfeccionó.
Pese
a todo, el fútbol continuaba siendo un juego sin reglamentación, es decir, no
existía una forma determinada de juego. Cada colegio aplicaba sus propias
reglas, las cuales divergían, a veces, considerablemente entre sí. A parte de
aferrarse a las tradiciones, mucho dependía también de los terrenos de juego a
disposición. En los lugares donde se jugaba en patios de colegios, con suelos
empedrados y muros, no había lugar para partidos en masa. Se consideran los
colegios de Charterhouse, Westminster, Eton, Harrow, Winchester y Shrewsbury,
por sus condiciones especiales, que son la cuna del fútbol, donde era más
importante la habilidad en el dribbling que la potencia del tumulto. Por otro
lado, los colegios como Cheltenham y Rugby tendían más hacia el juego rudo, donde
el balón se podía jugar y hasta llevar con la mano. Todas estas formas
primarias experimentaron un auge, cuando en los círculos pedagógicos se dejó de
considerar el fútbol, como un simple medio de desahogo de la juventud y se
comenzó a reconocer sus valores educativos. Primero sirvió para distraer a sus
participantes de otros pasatiempos poco deseables, tales como la bebida y los
juegos de azar, pero luego se introdujo un modo de ver, que llevó a una especie
de "culto de juego" en los public schools. En el fútbol, juego de
equipo, se descubrió un excelente medio de fomentar la lealtad, el sacrificio,
la colaboración mutua y la subordinación a esta idea de equipo. El deporte
comenzó a figurar en los programas docentes y la participación en el fútbol se hizo
obligatoria. Una contribución esencial al respecto provino de parte del Dr.
Thomas Arnold, director del colegio de Rugby.
En
1846, se fijaron en Rugby las primeras reglas de fútbol con carácter
obligatorio. Sin embargo, el juego se mantuvo rudo: por ejemplo, estaba
permitido patear la pierna de adversario debajo de la rodilla, pero no estaba
permitido sujetar al adversario y patearlo al mismo tiempo. También estaba
permitido jugar con la mano y, desde que en 1823, para sorpresa de su equipo y
de los adversarios, William Webb Ellis corrió con el balón debajo del brazo, se
permitió llevar también el balón con la mano. Muchos otros colegios adoptaron
las reglas elaboradas en Rugby, otros se opusieron a este tipo de fútbol, por
ejemplo, Eton, Harrow y Winchester, donde no se permitía llevar el balón con la
mano y donde figuraba en primer lugar el dominio de la pelota con el pie.
También Charterhouse y Westminster apoyaron el juego sin las manos, pero no se
aislaron como algunos colegios, sino que fueron los puntos de partida para la
difusión de su propia versión del juego. En la Universidad de Cambridge, donde
en 1848, en el círculo de antiguos estudiantes de diferentes colegios, se había
intentado unificar la gran variedad de versiones en un denominador común, se
trató nuevamente de hallar esta base común y fijar reglas aceptables para
todos. La mayoría se pronunció contra los métodos rudos, tales como hacer
zancadillas, patear la canilla del contrario, etc., y también contra el juego
con la mano.
Florencia
El
fútbol fue muy violento durante la época isabelina en Inglaterra. Al entusiasmo
futbolístico local se puede agregar la influencia de la Italia del
Renacimiento, ya que los siglos XVI y XVII, principalmente en Florencia, pero también
en Venecia y otras ciudades, se conocía una forma de juego propio llamado
calcio, cuya traducción literal es la de "puntapié". El calcio (se
pronuncia "calcho") fiorentino, fútbol histórico florentino, se juega
por dos equipos de 27 jugadores dispuestos en cuatro líneas; tres datori
indietro o porteros, según la terminología moderna, cuatro datori innanzi o
zagueros, cinco sconciatori o medios, tres en el centro y dos en las franjas
laterales (llamados éstos sconciatori de pared y de foso), y tres pelotones de
innanzi o "corredores", que equivalen a los delanteros: son 15 en
total. El campo de juego mide 100 x 50 metros, el balón (pelota de viento, como
se decía antaño en Florencia) se lanza con las manos o los pies. Obtiene un
punto, llamado "caza", el equipo que consigue mandar el balón más
allá de la línea de meta adversaria sin superar la altura de 1,20 metros. Media
"caza" (medio punto) consigue el equipo que supera tal medida. El
pallaio (balonero) vestido con los colores de los dos equipos, da comienzo al juego
lanzando el balón al aire. El juez-árbitro, asistido por ocho jueces de campo
(los guardalíneas), dirige el juego, que es muy rudo, una mezcla de fútbol,
rugby y lucha.
Los jugadores visten con calzones (afollados) típicos del siglo
XVI y camiseta con los colores de los cuatro barrios que compiten: Santa María
Novella, Santo Spirito, Santa Croce y San Giovanni. Antiguamente, los partidos
se disputaban en las grandes plazas de la ciudad (Santa Coce, Santo Spirito,
Carmine, Santa María Novella, el jardín de Boboli y el Prato). Este juego
estaba seguramente mejor reglamentado y era un espectáculo impresionante,
cuando en ciertos días festivos en Florencia se enfrentaban, los equipos
vestían uniformes con distintivos (libreas) de colores como en las
manifestaciones de gala. El partido más importante se jugó en 1530, pese a los
Médici y a Carlos V, quien sitiaba la ciudad desde hacía cinco meses.
La idea
surgió de Pandolfo Puccini, el más famoso de los Gastadores de Florencia. Se
reunieron los "Requeridos" (consejo de los Ochenta), y aprobaron la
solicitud a condición de que Malatesta Baglioni, gobernador general de la
milicia florentina, concediera una tregua de armas a los jugadores. De este
modo, el 17 de febrero de 1530, la República ofreció a sus ciudadanos y a los asediadores
imperiales el fútbol florentino con uniformes de gala. Era carnaval y nunca se
había visto en Florencia un carnaval sin desafío de jugadores. El jueves
lardero los campeones acudían a la plaza Grande por la ternera de premio y por
el honor, "agraciados y bellos con librea de gala, porque tenían como
espectadores a las mujeres más atractivas y a los hombres más adinerados de la
ciudad". Los viejos recordaban un partido de cuarenta años antes, del 10
de enero de 1490, "cuando el Arno estaba tan helado que los jugadores
combatieron sobre la losa de hielo entre el puente Vecchio y Santa
Trinita"; sin embargo, el partido que estaba por disputarse había de ser,
por los siglos de los siglos, el más épico y glorioso, el más legendario de
todos los encuentros de calcio, del fútbol florentino.
LOS ORÍGENES
DEL FÚTBOL ESPAÑOL
El siglo XIX fue una época en donde las
inversiones británicas en otros países estaban en plena expansión y la
instalación de grandes sociedades financieras como la Banca Rotschild o de
empresas mineras, hacía que muchos británicos tuvieran que emigrar a otros
países y exportando con ellos un nuevo deporte el fútbol.
Se dice que la
primera vez que se practicó el fútbol en España, se hizo en las cercanías de
las minas de Riotinto en Huelva, pero no es lo que se piensa, las porterías
debían de ser dos piedras, el balón una cosa blanda y suponemos que un poco
redonda y la superficie cualquier descampado de la zona, evidentemente una cosa
así no podía interesar a Unamuno, Pérez Galdós, Ortega y Gasset y demás
intelectuales de la época, pese a que la mayoría de jugadores de entonces
guardasen un gran parecido físico con estos ilustres personajes. En 1889 nacía
el "Huelva Recreation Club", el primer equipo oficial que se creó en
España, por lo que el Huelva se puede autodenominar con toda justicia como
campeón de liga y copa durante tres años consecutivos, justo hasta que en 1892
se fundó el Palamós, por lo que resultaría que el Huelva sería el equipo
andaluz con más títulos en sus vitrinas.
Como se puede suponer tanto por la
época, como por el nombre del club, el Huelva estaba compuesto exclusivamente
por jugadores extranjeros. Como se ha dicho, el segundo club que se creó fue el
Palamós (justo en el otro extremo de España), por tanto es de suponer que no
serían muy frecuentes los HuelvaPalamós en esa época, por lo que nos es difícil
saber cual fue el primer partido de fútbol que se disputó en España entre dos
equipos oficiales. Más difícil nos es precisarlo, si constatamos que el Águilas
fue el tercer equipo en fundarse. En 1898 se fundó el Athletic de Bilbao y un
año después el F. C. Barcelona, fundado por Joan (Hans) Gamper. Como era la
norma el club catalán estaba plagado de jugadores extranjeros. En 1902 se
disputó la primera competición oficial, la Copa del Rey Alfonso XIII, en la que
el Vizcaya le ganó al Barcelona en la final por 2-1.
FÚTBOL ACTUAL
La historia moderna del fútbol abarca más de
100 años de existencia. En ese mismo año 1863, se separaron los caminos del
rugby-football y del football, y fue entonces cuando se fundó el primer Club y
Asociación de Fútbol del mundo: la Football Association. El 23 de octubre de
1863 puede considerarse como la fecha del nacimiento del fútbol. Fue en la
Freemason’s Tabern, de Great Queen street en Londres. Hasta entonces el
reglamento se acordaba en cada caso, cuando se decidía celebrar una
competición.
Como en un partido entre Londres y Sheffield en 1866, evento donde
además se acordó, por primera vez, fijar la duración del partido en una hora y media.
A la categoría del "fútbol masivo", sin limitación del número de
jugadores y sin reglas demasiado estrictas (según un antiguo manual de
Workington, Inglaterra, todo estaba permitido para llevar el balón a la meta
contraria, con excepción de asesinato y el homicidio), pertenece, por ejemplo,
el Shrovetide Football. Este tipo de “fútbol 6 www.mirallas.org masivo” se
practica todavía hoy los martes de carnaval en algunos centros
tradicionalistas, tales como Ashbourne en Derbyshire, pero de forma mucho menos
violenta y sin el gran número de bajas que debieron ocurrir en los siglos
pasados. Ha sido el fútbol, el que ha llevado un simple juego de pelota al
extremo de "objeto sagrado". Ese objeto tan deseado, por miles de
millones de personas en el mundo y tras el que corren otros miles de millones
de dólares en jugadores, ropa, publicidad, etc.
REGLAMENTO
REGLAMENTO
• 11
jugadores por cada equipo
• El
partido dura 90 minutos
•Cada tiempo dura 45 minutos
•Al terminar el primer tiempo se da un
descanso de 15 minutos
•El arbitro tiene la potestad de sancionar
o expulsar al jugador dependiendo el tipo de infracción.
•Cada equipo tiene 3 cambios
•Si al terminar el partido el marcador
esta empatado se recurrirá a tiempo extra que seria 30 minutos pero esta se
divide en 2 tiempo 15 -15 y si sigue el resultado se irán a
penales 5 por equipo
BIBLIOGRAFIA
Historia del fútbol, artículo publicado originalmente en FIFA News en 1979. El autor fue el Dr Wilfried Gerhardt , quien ocupó en este tiempo el puesto de jefe de prensa de la Federación Alemana de Fútbol (DFB). http://www.lolatino.com/futbol1.html Mandell, Richard D. Historia cultural del deporte. Ediciones Bellaterra, S/A. Barcelona, 1986.
http://www.ccaf.net/variantes/variantes_del_futbol.htm
http://www.acanomas.com/DatoMuestra.php?Id=345 http://www.futbolregional.com.ar/histo2.htm
http://www.mundial2006.bayerconosur.com/origenes/index.asp
PRÁCTICA EN EL CAMPO
JUEGO CON LA PELOTA
JUEGO CON LA PELOTA
22/08/2018
SESIÓN 01
CONDUCCIÓN LIBRE: Realizamos lo que es la conducción con cualquier parte del pie libremente por toda la cancha.
En esta sesión nos formamos en parejas para así realizar el ejercicio .
Procedemos a a recorrer todo el área de juego hasta la indicación del profesor para regresar a los conos .
Luego de ello realizamos un minitorneo en parejas ,pateando el balón en el gras.
Conclusiones :
Aprendimos en esta sesión a direccionar el balón y entrar en confianza con los juegos de familiarizacion en el fútbol mediante juegos recreativos .
CONDUCCIÓN LIBRE: Realizamos lo que es la conducción con cualquier parte del pie libremente por toda la cancha.
En esta sesión nos formamos en parejas para así realizar el ejercicio .
CONDUCCIÓN CON LA PLANTA DEL PIE: Realizamos lo que es la conducción con la planta del pie ya sea de frente al balón o de costado por toda la cancha.
Luego de ello procedemos a recorrer todo el campo con la pelota en todas las direcciones posibles.
Luego formamos grupos de 4 para realizar goles en pareja , se trabaja en grupo de 4 .
Procedemos a a recorrer todo el área de juego hasta la indicación del profesor para regresar a los conos .
Luego de ello realizamos un minitorneo en parejas ,pateando el balón en el gras.
Procedimos a realizar un juego " el trencito" ,la función de este juego es direccionar el pase del balón.
Finalizacion de la sesión 01
FÚTBOL MIXTO: Se forma dos equipos mixtos , el tiempo es de 15 minutos para ambos tiempos , solo vale el gol de la mujer.
Conclusiones :
Aprendimos en esta sesión a direccionar el balón y entrar en confianza con los juegos de familiarizacion en el fútbol mediante juegos recreativos .










Muy bien, la teoría y la practica esta evidenciada, la cita bibliográfica esta acompañada, muy bien.
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